XXXV Peregrinación Nacional Juvenil a la Montaña de Cristo Rey (Fotos)

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Cubilete 2018

México, 27 de enero del 2018

Justo a un año de que se realice en Panamá la Jornada Mundial de la Juventud,  –evento juvenil católico más importante convocado por el Papa Francisco–, iniciamos en México con nuestra peregrinación la preparación a dicho encuentro; porque los jóvenes queremos vivir una cultura de encuentro, con nosotros mismos, con los demás y con Cristo Rey. El año próximo muchos de los presentes estaremos con el Papa en Panamá, desde ahora convocamos a todos a ir a la Jornada Mundial de la Juventud y testimoniar ante el mundo la fe y la alegría de los mexicanos en esa fiesta de la fe.

A lo largo de 35 años más de un millón de jóvenes de todo el país hemos venido puntuales a testimoniar la fidelidad que como mexicanos tenemos al Vicario de Cristo. Así nació esta peregrinación en la que, junto con nuestros pastores, nos arrodillamos ante Cristo Rey y le pedimos que viva en nosotros.

Esto nos compromete a construir un México honesto, libre y solidario.  Y hemos visto frutos cuando en la escuela, el trabajo, el deporte, la diversión y la familia, buscamos que impere la verdad, la justicia, la honestidad, el servicio y la generosidad. Pero también nos duele la realidad que vivimos. Nos damos cuenta que falta mucho por hacer pues se sigue atentando contra la vida y la familia, se ha incrementado la violencia, la corrupción se ha hecho forma de vida, no se tienen buenas opciones laborales y la pobreza no deja de crecer. Vivimos una situación que nos llama a no ser indiferentes y luchar por la justicia y por formas de vida más humanas para todos.

A los 40 mil jóvenes que hoy estamos aquí, nos interesa cambiar la sociedad y estamos seguros que si Cristo Rey vive en los jóvenes seremos capaces de construir ambientes con solidaridad, justicia y transparencia para el bien común.

El Papa Francisco nos llama a ser valientes, nos pide no ser indiferentes, nos solicita salir a las periferias, a echarle ganas y no vivir una cultura del descarte; en respuesta a esto, desde esta montaña de Cristo Rey queremos decirle que no tenemos miedo y que cada uno, en este año de la juventud convocado por nuestros obispos mexicanos, respondiendo a la propia vocación buscaremos que Cristo reine en nuestras escuelas, en las diversiones, en los medios de comunicación, en las redes sociales, en el deporte, en lo social, en la economía y en la política.

El año pasado ante los sismos que vivimos, los jóvenes salimos a mostrar que somos una fuerza capaz de servir y de unirnos socialmente cuando más se necesita; en este año de grandes definiciones para nuestra patria, en la que se juega el futuro libre de todos los mexicanos, nuestra fuerza juvenil también está comprometida en construir un mejor México donde haya paz y se busque el bien común.  Sin discursos vacíos, sin especulaciones, sin falsas esperanzas…. echándole ganas y con el corazón lleno de fe nos comprometemos a no descartar a nadie sino reconocer la dignidad de cada uno, a no ser indiferentes sino unirnos y ayudar solidariamente a quienes más lo necesitan, a eliminar la corrupción trabajando porque la honestidad sea nuestro estilo de vida y a que ahora y en el futuro vivamos en paz social.

Santa María de Guadalupe, nuestra Reina de la paz, siempre nos recuerda “¿no estoy Yo aquí que soy tu madre?”. Enséñanos Virgen Santísima a saber hacer la voluntad de Dios en nuestras vidas, gracias Madre porque con tu compañía nosotros tus jóvenes no perdemos la esperanza ni el valor por hacer que en México ¡Viva Cristo Rey!

Movimiento Testimonio y Esperanza

Juventud Evangelizadora.

 

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