“Obispos estamos en una angustiante búsqueda de paz”: Secretario CEM

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Aunque utilicen “diferentes instrumentos”, los obispos de México “tocan una misma partitura, que es la búsqueda constructiva y urgente de paz en el país”, asegura en entrevista el obispo Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), en vísperas que se celebre la 105° Asamblea Plenaria del organismo donde los obispos definirán avances del Plan Global de Pastoral y sostendrán encuentros con los candidatos a la presidencia de la República.

Del 9 al 13 de abril próximos, más de un centenar de obispos mexicanos llegarán a este encuentro semestral en el Estado de México para participar en la definición del Plan Global de Pastoral, un proyecto iniciado en el 2016 cuyo primordial objetivo es iluminar e inspirar a los católicos del país en una ruta de extensa colaboración por el bien común. En el contexto de esta reunión están las acciones emprendidas por el obispo de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, quien ha defendido su derecho a dialogar con narcotraficantes para procurar la paz en Guerrero; la búsqueda de la actualización de las leyes secundarias en materia de libertad religiosa; y el hecho que los obispos recibirán a los candidatos Ricardo Anaya, Andrés Manuel López Obrador, José Antonio Meade y Margarita Zavala a quienes escucharán y propondrán una serie de inquietudes.

Pero, ante todo, intentarán concretar el Plan Global de Pastoral que tiene un horizonte de animación permanente hacia el 2031-2033: “El Plan Global –que ya está en fase definitoria coordinada por el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera; y los obispos Armando Álvarez (Huautla) y Jaime Calderón (Aux. Zamora)- tiene el esquema de un documento iluminador e inspirador más que ser un documento operativo con acciones concretas pastorales. Va a ser un documento que ilumine e inspire los distintos planes de pastoral de las diócesis de México donde tendrán que aterrizarse y llegar a causas concretas”, adelanta Alfonso Miranda.

Y es que, para el secretario de la CEM, los obispos de México pueden “tocar diferentes instrumentos pero todos siguen la misma partitura”, como lo demuestra el caso del obispo Rangel Mendoza quien, a pesar de la censura y las críticas de las autoridades civiles, desde el 2016 ha sostenido diálogos con miembros del narcotráfico para evitar la escalada de violencia en el estado de Guerrero: “Cada uno en sus distintos lugares, tiene un instrumento diferente pero toca la misma partitura. Porque la partitura que seguimos los obispos no es sólo un plan sino el Evangelio y la Escritura… Y todos los obispos son músicos expertos”.

—¿Y qué nombre le pondría a esa melodía, a esa partitura que interpretan todos los obispos de México?

“El nombre es ‘Búsqueda de paz’. Aunque si fuera algo más dramático sería: ‘Búsqueda angustiante de paz’ o ‘Búsqueda constructiva y urgente de la paz’”.

—¿Y ven en los candidatos o en el ánimo de estas elecciones que se esté trabajando por construir la paz o, por el contrario, estamos construyendo más miedos y odios?

“Más que ver, nos toca como episcopado plantear, hacer eco de lo que el pueblo que acompañamos vive y siente. Nosotros debemos ser eco de esa voz; ser portadores de esa voz y plantear lo que a nuestro juicio y posición desearíamos para un México mejor y moderno. En los temas principales a construir y trabajar juntos están la paz, la eliminación de la corrupción e impunidad, el progreso justo, la creación de empleos, los salarios dignos y los temas que no podemos soslayar como son la vida, la familia y los pobres”.

—Sin embargo, para que esta cooperación por el bien común sea mayor se requiere un mínimo de participación formal de la Iglesia con las autoridades de los diferentes espacios públicos. ¿Se está trabajando en proponer algo de actualización en las leyes de Asociaciones Religiosas y Culto Público?

“Hemos trabajado desde enero del 2017 hasta el día de hoy en la última parte, porque hubo intentos o trabajos previos en 2014 cuando se entregó una propuesta de reforma que quedó como ensayo. Y hasta el día de hoy hemos sostenido múltiples reuniones: hacia adentro de la Iglesia con nuestros especialistas pero también con actores de gobierno, hemos socializado con las demás asociaciones religiosas del Consejo Ecuménico e iglesias evangélicas y se ha llegado a una propuesta bastante adecuada a nuestros tiempos donde se busca pasar de un laicismo negativo, que era el talante de la ley de 1992, a un talante de laicidad positiva, que busca la colaboración entre gobierno e iglesias para el bien del pueblo”, expone el obispo.

La propuesta, sin embargo, aún continúa en maduración y no se envía a las instancias del Congreso pero el diálogo con los candidatos a la presidencia de México podrá ser un buen termómetro para explorar el ánimo de las diferentes plataformas políticas respecto a la reforma de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público: “Tenemos la esperanza de que se haga por el bien de México, nuestro país necesita una Iglesia que esté a su altura y que pueda colaborar por el bien de todos los mexicanos… En la propuesta de ley no estamos metiéndonos en la materia electoral. Hablamos de otro tipo de colaboraciones, en el ramo social, educativo, en los medios de comunicación”, puntualiza Alfonso Miranda.

—Finalmente, ¿qué tan positivo es que los candidatos apelen a discursos de índole religiosa en sus campañas políticas?

“Ante todo: El respeto a cada persona, a cada candidato. Cada uno de ellos es humano y tendrá sus preferencias religiosas y eso no podemos quitárselo a nadie. Eso se lleva en el corazón, independientemente del partido al que se pertenezca. Ya sea que lo muestre o no, lo ejerza o no, eso está en la índole privada de cada candidato”.

@monroyfelipe

Comunicadores Católicos

 

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