Inicio de la vida ¡ese es el tema, insistamos!

0
915
Inicio de la Vida

El tema de la legalización del aborto, de sus limitaciones legales, así como la discusión sobre abortos después de 20 semanas de embarazo, está en plena efervescencia mundial, al menos en el mundo que manifiesta interés en el tema.

La mayor parte de la gente, si no toda, que manifiesta simpatía y hasta apoyo furioso a la aceptación del aborto, como un “derecho” de la mujer, simplemente no toma en cuenta o desdeña el fondo del asunto, que es: cuándo inicia la vida del ser humano, cuándo se es persona.Mientras que los defensores de la cultura de la vida tienen a su disposición testimonios innumerables, abrumadores, de médicos destacados: líderes en el mundo de las ciencias médicas que declaran indubitablemente que la vida “inicia con la concepción”, los proabortistas siguen jugando a las adivinanzas.

Quienes defienden el aborto, y son cuestionados sobre el principio de la vida en el vientre materno, carecen de una respuesta científicamente fundada, diferente a la del momento de la concepción. Alegan diversas interpretaciones, buscando ajustarse a la permisividad legal de matar a un bebé nonato: que la ciencia se ajuste a sus deseos.

Lo peor para ellos es que prácticamente siempre dan su versión como algo posible, digamos, como un “quizá”, pero sin alegar, sin presentar una supuesta base científica, o al menos hacer un intento de ello.

Científicamente no hay duda alguna: la vida de la persona humana como tal inicia con la concepción, eso ya lo sabemos. Si queremos opiniones científicas, se tienen disponibles de sobra. Pero no se ha insistido suficientemente en el tema.

Pero hay una posición de partidarios de la cultura de la muerte que es peor aún: eso de que un bebé nonato sea persona o no, les carece de significado, tanto humano como legal. Así por ejemplo, hay una lucha en los Estados Unidos sobre los abortos en embarazos de más de veinte semanas o avanzados.

El alegato principal no es si se trata de una vida humana o no, sino de “si le causa dolor o no”. Lo que quieren estos defensores del aborto indoloro, es que el bebé que es destrozado, desmembrado, no sufra y suponen, sí, suponen que después de veinte semanas el feto es capaz de sentir dolor. Por lo tanto, están de acuerdo en que lo maten, pero antes de veinte semanas ¡para que no le duela!

En las discusiones sobre si el aborto “destruye un montón de células” o mata o no a una persona (con o sin dolor), es muy importante llevarlas al tema central, el quid: que la vida humana inicia con la concepción, y que de eso no hay duda alguna médicamente hablando. Como los proabortistas no tienen una base científica diversa para rebatir esta verdad, sus argumentos pro-aborto se debilitan.

Los partidarios de la cultura de la muerte no cejarán de defender ese supuesto “derecho” femenino y hasta social de abortar, por eso debemos llevar la discusión al tema crítico de que médicamente hablando la vida inicia con la concepción.

Estando el tema de los derechos humanos más que de moda, es muy importante poner siempre y por delante en la mesa de debate que la vida inicia con la concepción. De esta forma los proabortistas estarán, quieran o no, en entredicho. No pueden médicamente probar otro momento de inicio de la vida personal.

Otro aspecto muy importante es rebatir que los argumentos anti-aborto se toman por posiciones o convicciones “conservadoras”, religiosas, de que se trata de imponer convicciones religiosas a “quienes piensan diferente”.

No, es así, la convicción religiosa se basa en saber que la ciencia médica indica indubitablemente que la vida inicia con la concepción, y que por ser el concebido ya persona, ser humano, aunque tenga sólo unas horas, días o semanas de vida merece el respeto absoluto a vivir.

No se debe permitir, en un debate, que está y seguirá abierto, que se evada este tema fundamental, y que las discusiones se lleven al simple terreno de los supuestos derechos de la mujer a regular su vida y disponer de su cuerpo, sin restricción alguna.

Muchas de las declaraciones y alegatos a favor del aborto, simplemente evaden el tema central del principio del ser humano como tal. Mientras no se les replique “ad-nauseam” que se debe respetar la vida desde la concepción, seguirán convenciéndose y convenciendo gente de que el aborto es razonable, legítimo, que no daña a nadie, y que protege a la mujer al disfrutar supuestos “derechos”.

Debe quedar bien claro que el concebido ya es persona, para que quienes lleguen a considerar el aborto como salida a un embarazo no deseado, no tomen decisiones sin pensar que estarán matando a un bebé nonato, algo tan grave como matarlo una vez nacido. Hay creyentes que ni se cuestionan para abortar.

Sí, no hay duda de que muchas mujeres y quienes les aconsejan y apoyan recurren al aborto sin siquiera haberse planteado la cuestión de si es asesinato, y lo seguirán viendo como un simple deshacerse de “algo” que no quieren.

Es cierto que los seguidores de la cultura de la vida insistimos en lo dicho sobre el principio de la misma, pero me parece que aún falta mucho que reclamar en el debate sobre cuándo inicia la vida. Y las buenas noticias son que, como quedó señalado más arriba, no hay ya lugar, honestamente hablando, a dudar de lo que médicamente ya está dicho desde hace años: el ser humano inicia su vida en su concepción, en el vientre materno, y esto siempre hay que ponerlo por delante.

Una buena lección la da la República de El Salvador, pues el artículo primero de su Constitución, segundo párrafo, indica que esta nación “reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción”.

¡síganme en Twitter! en @siredingv

ESCRITO POR SALVADOR I. REDING VIDAÑA

No hay comentarios